Las redes sociales están sustituyendo muchas de las funciones de la empresa tradicional. Las personas que buscan algo o se quieren informar sobre las prestaciones de un producto acuden con más frecuencia a blogs o comunidades de usuarios que a la propia web de la compañía para obtener respuestas.
Es por este motivo que las empresas necesitan reciclarse y aceptar que la “revolución 2.0″ no es una moda pasajera sino “un concepto”, tal y como se recoje en el artículo de Theslogan Magazine: No es una web, es un concepto: Explorando el poder de las redes sociales.
En Hewlett-Packard, 50 ejecutivos entran en sus blogs individuales cada mañana para seguir la conversación online acerca de sus líneas de productos, respondiendo inmediatamente a los problemas y preocupaciones de sus clientes. Ernst & Young recluta muchos de los 3.500 universitarios recién graduados que contrata todos los años a través de un grupo de Facebook dedicado a asuntos relacionados con la vida profesional. La empresa no sólo cuelga en la web información sobre empleos, también pone las respuestas a las preguntas formuladas por los candidatos a las plazas ofrecidas. Del Monte Pet Foods recurre a una comunidad online particular para “conversar” con unos 400 dueños de animales cuyas opiniones ayudan a dar forma a nuevos productos.
Estos son algunos de los ejemplos de una nueva manera de entender la fidelización de clientes. Las empresas se enfrentan a un desafío claro, el de conocer el comportamiento de los internautas, en general, pero también de sus clientes potenciales a la hora de definir sus estrategias de Internet.
La supervivencia del sector empresarial dependerá en una parte sustancia de este objetivo. Más aún si se cumple la predicción de Joe Kraus, directivo de Google: “Internet, en el futuro, será un 100% social”.